Una fosa séptica es el instrumento que se utiliza para el tratamiento de aguas residuales.

Es un sistema sencillo para zonas rurales y urbanas que no tienen alcantarillas o sistemas de aguas municipales. Aunque se debe decir que, aunque este sistema logra separar y mantener el tratamiento del agua, no es tan eficaz como una depuradora de agua tradicional.

Estas instalaciones requieren de un mantenimiento frecuente para su correcto funcionamiento y buen estado.

El mantenimiento más común es el del vaciado tanto de los lodos como de las grasas que se acumulan en el fondo. La frecuencia con la que se deberá limpiar dependerá del uso que se le dé y también del estado en el que se encuentren las instalaciones.

Sigue estos consejos para darle mantenimiento y te será más sencillo


1. Abre lentamente las tapas: abrir lentamente las tapas de expulsión es necesario, pues los gases que se encuentran dentro de la cámara pueden provocar desvanecimientos y accidentes si se respira directamente.

2. Agua limpia
: verter un poco de agua limpia para compensar, es una de las primeras acciones a realizar.

3. No fumar cerca:
el gas metano producido por la fermentación, es tóxico, e inflamable y podrías producir una explosión.

4. Introducir manguera
: al introducir la manguera es importante no introducirla hasta tocar fondo, pues no se deben absorber el contenido interno del fondo de la fosa.

5. Limpiar primera capa de residuos


6. Una vez retirados los residuos se deberá llenar con agua limpia para que el funcionamiento siga en marcha.

7. Añadir activador bacteriano:
se debe tener sumo cuidado con el activador y seguir las instrucciones necesarias.

8. Cierre las tapas:
debe asegurarse que no se puedan abrir con facilidad, pues si no cierra adecuadamente puede causar grandes problemas de salud.

9. Realiza inspecciones periódicas
: se recomienda comprobar una vez al año el estado de esta. Verifica que el nivel de sólidos acumulados en el tanque sea el adecuado. Los profesionales de mantenimiento de fosas sépticas sugieren vaciar el depósito cuando alcance el 25% o el 33% de la capacidad total.

10. Registra su comportamiento
: cada vez que examines el sistema de saneamiento de aguas residuales que tienes instalado en tu hogar, anota la actuación de los distintos elementos y elabora un informe. De esta manera, podrás llevar el control riguroso necesario para realizar una correcta conservación de las funciones de tu fosa séptica.

Es importante recordar que además de este mantenimiento también ser requieren cuidados diarios para mejorar el estado de las fosas: evitar tirar cantidad excesiva de líquidos químicos, alejar el desagüe restos de comida y toallas para limpiar y utilizar papel higiénico de calidad.